Aprende
Por qué protegerse del sol.
La radiación ultravioleta es invisible, llega todo el año y deja huella en la piel. Esto es lo que se sabe, y por qué un protector solar forma parte de la respuesta.
Qué llega del sol a tu piel.
La luz del sol incluye radiación ultravioleta (UV), que se divide por longitud de onda en UVC, UVB y UVA. La UVC no llega al suelo: la atmósfera la absorbe por completo. La mayor parte de la UVB también queda retenida por el ozono, el vapor de agua, el oxígeno y el dióxido de carbono. La UVA es la que más llega: supone alrededor del 95 % de la radiación UV que alcanza la superficie terrestre.¹
En cosmética se trabaja con dos franjas: UVB, de 290 a 320 nm, y UVA, de 320 a 400 nm. La UVA se subdivide a su vez en UVA II (320–340 nm) y UVA I (340–400 nm).²,³
Lo que hace cada una.
La UVB es la principal causante de la quemadura solar, ese enrojecimiento (eritema) que aparece horas después de la exposición. Es muy activa biológicamente, pero no pasa de las capas superficiales de la piel.¹,²
La UVA penetra más profundo. Es la responsable del envejecimiento prematuro de la piel y, según la Recomendación europea de 2006, su contribución al riesgo de cáncer no es desdeñable, aunque la UVB contribuya en mayor medida. Las dos afectan al sistema inmunitario cuando la exposición es excesiva.¹,²
Los ojos también reciben UV. La OMS estima que 15 millones de personas son ciegas por cataratas y que en torno al 10 % de esos casos puede deberse a la radiación UV.⁴
Un problema de salud pública.
1,5 millones
casos de cáncer de piel diagnosticados en el mundo en 2020.⁴
Más de 120 000
muertes asociadas al cáncer de piel en 2020: 57 000 por melanoma y 64 000 por cánceres de piel no melanoma.⁴
7 881
nuevos casos de melanoma cutáneo estimados en España en 2024 (3 725 en hombres y 4 156 en mujeres), según REDECAN/SEOM; en torno a 15 por cada 100 000 habitantes.⁵,⁶
Según la AEDV, los casos de melanoma en España han aumentado en torno a un 50 % en la última década, con más de 8 000 diagnósticos al año.⁷
La OMS lo resume así: los cánceres de piel están causados principalmente por la radiación ultravioleta, del sol o de fuentes artificiales. Y añade que la exposición excesiva en la infancia y la adolescencia contribuye al cáncer de piel en etapas posteriores.⁴
La Recomendación europea lo dice en términos muy parecidos: la exposición al sol en la infancia contribuye en gran medida a la aparición de cáncer cutáneo más adelante. La AEDV, en su campaña Euromelanoma 2025, recuerda que la mayor parte del daño solar se acumula antes de los 20 años y que las quemaduras en edades tempranas duplican el riesgo de cáncer de piel en la edad adulta.²,⁷
Dónde encaja el protector solar.
Un protector solar es un preparado (crema, aceite, gel o aerosol) para aplicar sobre la piel con la finalidad exclusiva o principal de protegerla de la radiación UV absorbiéndola, dispersándola o reflejándola. Según la Recomendación europea, puede ser eficaz para evitar la quemadura solar. Hay base científica para suponer que ayuda a prevenir el envejecimiento cutáneo causado por la luz y la inmunodepresión que esta induce, y estudios epidemiológicos muestran que puede prevenir ciertos tipos de carcinoma cutáneo.²
Dos matices que conviene tener claros. Ningún producto filtra toda la radiación UV; por eso la Recomendación europea pide que no se declare «protección total». Y en 2006 la misma Recomendación señalaba que no había pruebas de que el protector solar previniera el melanoma. Desde entonces, una revisión publicada en CMAJ en 2020 cita el ensayo de Nambour (Australia): cuatro años y medio de uso diario se asociaron a un 40 % menos de carcinomas espinocelulares (sin reducción significativa de los basocelulares) y, en el seguimiento de más de una década posterior al ensayo, a una menor incidencia de melanoma invasivo.²,⁸
Por eso la OMS lo sitúa dentro de un conjunto: sombra, ropa, sombrero de ala ancha, gafas que filtren el 99–100 % de UVA y UVB, y protector solar de amplio espectro, a partir de un índice UV de 3. Con un aviso que conviene recordar: el protector solar no sirve para alargar el tiempo al sol.⁴,⁹
Y en España, qué aconseja la AEMPS.
Su decálogo de 2019 lo resume así: evitar la exposición entre las 12 y las 16 horas. No exponer al sol a los menores de tres años. Aplicar el producto en cantidad generosa y uniforme sobre la piel seca, media hora antes, y repetirlo cada dos horas y después de transpirar, bañarse o secarse. Usarlo también en días nublados: la radiación UV se refleja en el agua, la arena, la hierba y la nieve.¹⁰
Esa reflexión no es anecdótica. Según la OMS, la nieve fresca casi duplica la exposición, la arena refleja en torno al 15 % y la espuma del mar, un 25 %. Y cada 1 000 m de altitud, los niveles de UV suben aproximadamente un 10 %.¹
Si ya tienes un prototipo:
Fuentes
1. OMS, «Radiation: Ultraviolet (UV) radiation», preguntas y respuestas, 9 de marzo de 2016.
2. Comisión Europea, Recomendación 2006/647/CE, de 22 de septiembre de 2006, relativa a la eficacia de los productos de protección solar y a las declaraciones sobre los mismos.
3. ISO 24444:2019, «Cosmetics — Sun protection test methods — In vivo determination of the sun protection factor (SPF)».
4. OMS, ficha «Ultraviolet radiation», 21 de junio de 2022.
5. SEOM / REDECAN, «Las cifras del cáncer en España 2024».
6. Médicos y Pacientes (OMC), «Aumenta la incidencia interanual de melanoma en España con 7881 nuevos casos en 2024», 22 de mayo de 2024, con datos de REDECAN/SEOM.
7. AEDV / Fundación Piel Sana, «Euromelanoma cumple 25 años…», 22 de mayo de 2025.
8. Sander M. et al., «The efficacy and safety of sunscreen use for the prevention of skin cancer», CMAJ, 2020; 192(50): E1802–E1808.
9. OMS, «Radiation: The ultraviolet (UV) index», preguntas y respuestas.
10. AEMPS, «Decálogo de la AEMPS para tomar el sol de forma segura», 28 de junio de 2019.
La OMS utiliza límites ligeramente distintos (UVB 280–315 nm, UVA 315–400 nm). Estas guías siguen la convención de las normas ISO y de la Recomendación europea.
Información general, revisada en octubre de 2026. No sustituye al asesoramiento regulatorio ni médico.
Si ya tienes un proyecto entre manos, lo vemos contigo.
Contactar ›